¡Buenas tardes, gente bonita! He estado desaparecida un tiempo del blog porque las clases me tienen secuestrada jejeje pero hoy os traigo por fin una nueva reseña. Se trata de la novela Cicatrices de África, de Cristina Palacios Hernáez.
Empecé a leer esta novela sin ningún tipo de expectativas, ya que, aunque me llamaba la atención, aún no había leído ninguna reseña de él. Agradecí esto, pues quise leer el libro sin saber mucho a lo que me exponía. Os voy a hablar un poco de la estructura del libro y de cómo está escrito. La novela narra una retahíla de sucesos y desventuras que le van pasando a una serie de personajes que circulan en torno a los protagonistas, Hugo y Yolanda, dos hermanos que, a pesar de no tener una relación muy cercana, se quieren mucho. La novela está narrada en tercera persona, por lo que vamos a poder conocer lo que piensa cada personaje a medida que vamos leyendo. La historia se centra en las injusticias políticas y la pobreza por la que atraviesa el país donde están, Ndogomji. Es una lectura entretenida, con algún que otro momento crítico donde vas a sufrir las situaciones por las que atraviesan los personajes.
Os iré hablando de cada personaje principal por separado:
- Yolanda:
He empatizado bastante con Yolanda, a pesar de no tener una implicación real en la novela hasta más o menos la mitad del libro, cuando le pasa algo que va a ser el hilo conductor de su vida hasta que terminemos de leer. Es un personaje que tiene un carácter un poco inestable. Al principio de la novela se nos presenta como una mujer decidida, con un carácter férreo y que no se deja doblegar por ningún hombre; sin embargo, justamente por culpa de un hombre, su seguridad se viene abajo y ya no valora la vida como antes, se convierte en una mujer huidiza, que sólo quiere esconderse ante las cosas que suceden a su alrededor.
- Hugo
Por otro lado, el protagonista masculino, Hugo, no me ha caído muy en gracia hasta más de la mitad de la historia, pues tiene una actitud un poco superficial y sin llegar a tomar ninguna decisión definitiva y realmente buena con la que dirigir su vida. Hacia el final de la historia, cuando consigue reconducir su destino, es cuando empiezo a empatizar con él y veremos a un nuevo Hugo, con muchas más energías y ganas de comerse la vida.
- Samuel
El padre Samuel es un personaje que me ha conquistado desde el principio de la historia. Me ha gustado su forma de ver la vida, llena de paz y serenidad ante los problemas que se van presentando en la vida de sus seres queridos. Va a tener una relación un poco especial con los protagonistas... y hasta aquí puedo leer, que no quiero soltaros ningún spoiler. Es un personaje entrañable, sensato y honesto.
- Teresa
Es una monja que trabaja junto al padre Samuel y que tendrá un contacto especial con el hospital donde trabajan los hermanos, Hugo y Yolanda, y con todo el movimiento que allí se genera. No he sabido captar el carácter de este personaje, ya que no he obtenido muchos datos de su personalidad, y la autora en este sentido no profundiza en este aspecto a la hora de construír a los personajes, ya que el punto fuerte de la novela reside en la situación política y social del país africano y cómo los protagonistas tienen que superar situaciones adversas y a veces incluso a ellos mismos.
Me estoy dejando muchos personajes por el camino, pero los que, a mi parecer, han tenido más relevancia en la historia son estos. También hay personajes malos, a los que he odiado con todo mi ser, y otros que han aparecido en la historia sin más papel que el de dialogar con los protagonistas e ir dándole forma a las situaciones vividas por ellos. He amado profundamente la relación de dos de los personajes, que no diré para que no sea spoiler, y la autora me ha hecho sufrir porque no se han declarado el uno al otro ni formalizado una relación hasta las últimas páginas del libro.
Mi puntuación
🌜🌜🌜🌜
4/5 lunitas











