jueves, 21 de marzo de 2019

248 funerales y un perro extraordinario

Ficha técnica
Título: 248 funerales y un perro extraordinario
Autora: Deborah Wiles
Editorial: Ediciones Invisibles
Nº de páginas: 281
Encuadernación: tapa dura

SINOPSIS
La protagonista de esta novela dice que ha asistido a 247 funerales. Y eso que solo tiene 10 años.
Parece raro, pero no lo es tanto si tenemos en cuenta que su familia lleva la funeraria del pueblo. Así que ella sabe muy bien cómo comportarse en un funeral y está acostumbrada a sobrellevar las desgracias...
O eso pensaba hasta que las cosas le empiezan a ir muy mal: muere su queridísima tía bisabuela Florentine así de golpe, mientras estaba trabajando en el huerto; su mejor amiga, Declaration, parece darle esquinazo siempre que puede, y su primo Peach, un llorón insoportable, se le pega como una lapa y la sigue a todas partes.
Pero la vida está llena de sorpresas. Y la más importante es descubrir cómo las vas a afrontar.


 ¡Hola! Hoy os traigo la reseña de 248 funerales y un perro extraordinario, un libro que he tenido el placer de leer hace poquito, y que me ha cautivado. Es de estas historias que todo niño y adulto debería leer alguna vez en la vida.

La historia se nos cuenta desde el punto de vista de Comfort, una niña de diez años que tiene una funeraria junto a su familia, los Snowberger. Desde la primera persona, nos deja disfrutar de las aventuras y tristezas de una niña de diez años que ya sabe lo que significa la muerte y lo que es perder a un ser querido. Junto a ella, veremos a su inseparable compañero Dismay, un perro extraordinario, negro y grande, que la sigue allá a donde vaya, y que hace de fiel consuelo en todos los funerales de la familia.

También conoceremos a Peach, el primo de Comfort, quien no está tan acostumbrado a los funerales y que sufre agudos ataques de ansiedad cada vez que acude a uno. Por otro lado, Comfort está ansiosa por volver a quedar con Declaration, su mejor amiga, en la Roca de pensar, porque llevan todo el verano sin verse. Pero en todo ese tiempo, algo ha cambiado.

No puedo contaros más de la historia, ya que a partir de aquí es cuando acompañamos a Comfort y compañía en sus peripecias y aventuras, y te enseñan que el verdadero poder de la felicidad reside en disfrutar cada día junto a las personas que aún tienen vida para vivirla.

La novela está narrada en primera persona desde el punto de vista de Comfort, en tiempo pasado. Me ha encantado cómo la autora ha representado a este personaje, ya que, a pesar de no actuar bien en algunas ocasiones, acciones propias de la edad, ha logrado transmitirme tan bien el mensaje de la historia como si se tratase de un personaje adulto. La pluma de la autora me ha encantado, escribe de una forma dulce, fresca y audaz, haciendo que disfrutemos con las aventuras de estos personajes y que conectemos muy bien con todos los elementos que rodean la novela, he sentido que estaba en esa casa y que recorría los parajes por los que pasa Confort, la colina, la roca de pensar, etc. Por tanto la ambientación me parece que está muy bien lograda y que consigue que empatices todavía más con los personajes. Me ha parecido una historia dura, entrañable y muy bien utilizada para el mensaje que quiere lanzar.

Por otro lado, los personajes me han encantado, todos. Pero sin duda Dismay se ha ganado mi corazón. Me ha gustado la capacidad que tiene la autora, en el caso de esta historia, para lograr que me gusten todos los personajes a pesar de que cometen injusticias, ya que ha logrado que los comprenda, que me meta de lleno en sus problemáticas y que entienda por qué actúan así. Por otro lado, me ha gustado que Comfort, a pesar de ser la protagonista, no opaque la presencia de los demás personajes, de manera que todos se convierten en importantes para el desarrollo de la novela.

"Todos lloramos, porque la muerte es dura. La muerte es triste. Pero la muerte también es parte de la vida".

"Recordad que la muerte es algo natural. Nos rodea, como solía decir Edisto Snowberger. No intentéis ocultar la muerte a los niños. Si se muere el abuelo, no digáis "Hemos perdido al abuelo", porque los niños querrán saber por qué no salís a buscarlo. Decid, sencillamente, "El abuelo ha muerto". No digáis "El abuelo ha pasado a mejor vida", porque los demás nos preguntaremos por qué esta vida es peor. Decid, sencillamente, que ha muerto. Lo pillamos. Los niños comprenden la muerte mejor de lo que los adultos creen". 

Me ha gustado muchísimo cómo trata la autora el tema de la muerte en esta historia, a través de los ojos de una niña de diez años que, al contrario de lo que mucha gente cree, no ha sufrido un trauma por ver la muerte de cerca o por saber que se mueren personas que queremos. Trata la muerte de una forma muy humana, muy natural y sobre todo sin ningún velo ni ningún tapujo, como si fuese algo malo o algo sobre lo que dé miedo hablar. Al mismo tiempo, no hace ver la muerte como algo bonito y delicado, sino como algo triste, duro y de duelo, pero por el mismo motivo, algo que forma parte de la vida y que nos hace estar felices de vivirla. 

En definitiva, 248 funerales y un perro extraordinario es una novela llena de enseñanzas, entretenida, divertida en ocasiones y preciosa. A través de personajes infantiles, nos llega una enseñanza que deberíamos compartir muchos adultos. A través de un perro, una niña de diez años, un primo odioso y una amiga que guarda una pena, este libro se ha convertido en una preciosa metáfora sobre la vida. Sin duda me ha encantado y quiero leer algo más de Deborah Wiles. 

Mi puntuación
🌜🌜🌜🌜🌜
5/5



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